Ariana Palacios
La Fiscalía mantiene abierta la investigación y busca identificar a quienes ejecutaron directamente al periodista Josué Martínez, ocurrido en San Lucas Atoyatenco.
A más de un mes del asesinato del periodista, docente y abogado Josué Martínez, conocido como “El Jaguar”, la Fiscalía General del Estado (FGE) continúa con las investigaciones para ubicar y detener a los responsables materiales del crimen, luego de la captura de Javier N., señalado como presunto autor intelectual.

Durante una conferencia matutina del gobierno estatal, la fiscal general Idamis Pastor Betancourt informó que las indagatorias permanecen activas y que, aunque el ex presidente auxiliar de San Lucas Atoyatenco ya se encuentra recluido, todavía falta localizar a las personas que participaron directamente en el ataque.
La funcionaria señaló que las autoridades investigan la posible participación de tres personas y trabajan en la integración de los elementos necesarios para esclarecer por completo el homicidio.
Josué Martínez fue asesinado durante la mañana del 16 de julio en San Lucas Atoyatenco, comunidad perteneciente a San Martín Texmelucan.
De acuerdo con las investigaciones, sujetos que viajaban en una motocicleta se aproximaron al comunicador y le dispararon cuando se encontraba cerca de su domicilio.
El ataque ocurrió frente al hijo adolescente de la víctima, quien habría presenciado la agresión, situación que provocó conmoción entre habitantes de la comunidad.
Tras el homicidio, la FGE inició las diligencias correspondientes y posteriormente detuvo a Javier N., quien en ese momento ocupaba el cargo de presidente auxiliar. Inicialmente, el ex funcionario fue vinculado con el delito de cohecho dentro de las investigaciones, mientras posteriormente se estableció su presunta relación como autor intelectual del crimen.
La Fiscalía indicó que continuará reuniendo pruebas para establecer con precisión la participación de cada involucrado y llevar ante la justicia a quienes hayan intervenido en el asesinato.
El caso provocó indignación entre periodistas, organizaciones civiles y habitantes de la región, debido a que Josué Martínez no solamente ejercía el periodismo, sino que también se desempeñaba como docente y abogado, además de ser reconocido por actividades de apoyo a la comunidad.
Colegas y organizaciones han solicitado que el crimen no quede impune y que se garantice la seguridad de quienes ejercen el periodismo en Puebla, mientras las autoridades avanzan en la identificación y captura de los autores materiales.

