Carolina Rodriguez
La familia de Diana Sol, estudiante de Medicina que desde finales de julio denunció una serie de robos en el domicilio de sus padres, volvió a pedir la intervención de las autoridades luego de detectar nuevos daños en el inmueble y señales que, según su versión, podrían indicar que continúan siendo vigilados.
A través de un video difundido en redes sociales, la joven explicó que después de hacer público el caso acudió en dos ocasiones a la Fiscalía General del Estado (FGE) junto con sus padres para ampliar la denuncia y aportar las evidencias que habían reunido mediante las cámaras de seguridad instaladas en la vivienda.

Entre el material entregado se encuentran fotografías, grabaciones y un dispositivo USB con información relacionada con los ingresos al inmueble. Diana Sol también señaló que llevaron un iPad cuyo sistema mostró determinadas ubicaciones que podrían tener relación con los responsables, por lo que esos datos fueron puestos a disposición de las autoridades para su revisión.
La estudiante relató que sus padres habían sido citados previamente en tres ocasiones, aunque no habían podido complementar su declaración ni presentar todas las pruebas recopiladas.
Pese a las medidas de protección otorgadas a la familia, la situación volvió a generar alarma cuando durante la mañana encontraron un nuevo boquete en una de las paredes de la propiedad, lo que llevó a la joven a señalar que quienes presuntamente han ingresado al domicilio podrían mantener vigilancia sobre sus padres.
Diana Sol explicó que detrás de la vivienda existe un terreno baldío y que, desde el punto donde fue dañada la pared, observaron estructuras que aparentemente fueron instaladas en ese lugar. La joven consideró que podrían estar siendo utilizadas por personas que permanecen en la zona.
La estudiante cuestionó además que, aunque sus padres cuentan con medidas de protección y una línea de atención directa con la Policía, no exista una vigilancia permanente en las inmediaciones de la vivienda. Reconoció que los agentes han acudido cuando reciben llamados de auxilio, pero consideró insuficiente la estrategia preventiva ante los antecedentes del caso.
Tras acudir nuevamente a la FGE, indicó que personal de la institución le explicó que las labores ministeriales son distintas a las funciones de las corporaciones policiales; sin embargo, aseguró que existe el compromiso de analizar mecanismos para fortalecer el cumplimiento de las medidas de protección.
La joven también descartó que el conflicto tenga como origen una disputa familiar o algún problema relacionado con la propiedad. Afirmó que sus padres poseen las escrituras del inmueble y que no existe un litigio por la vivienda.
Ante la reiteración de los hechos, Diana Sol manifestó su preocupación por la seguridad de su familia y rechazó la posibilidad de que sus padres tengan que abandonar su casa para evitar nuevos delitos.
La familia aseguró que continuará recopilando información y entregándola a las autoridades con la intención de que los responsables sean identificados y detenidos. No obstante, la estudiante reconoció que todavía no tienen certeza sobre quiénes están detrás de las incursiones ni si las personas que han ingresado al inmueble actúan por cuenta propia o bajo las órdenes de alguien más.
La primera denuncia pública de Diana Sol ocurrió el pasado 28 de julio. En aquella ocasión señaló que el domicilio había sido irrumpido en cinco ocasiones; ahora, de acuerdo con su nuevo relato, los ingresos habrían aumentado a siete.

