Carolina Rodriguez
Una familia denunció públicamente presuntas irregularidades en la atención brindada por personal del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA), luego de que una ambulancia tardara cerca de dos horas en acudir a un llamado de emergencia para asistir a una mujer de 86 años que sufrió una caída y presentó dificultades para respirar.
Según el relato de los familiares, el incidente ocurrió durante la madrugada del martes, cuando la adulta mayor quedó atrapada entre las cobijas y comenzó a presentar problemas para respirar. Tras solicitar apoyo a través del número de emergencias, aseguran que la unidad identificada como AM-352-RV arribó aproximadamente dos horas después del reporte.

Los denunciantes señalaron que, además del retraso, el trato recibido por parte de los paramédicos fue inadecuado. Afirmaron que el personal mostró una actitud poco empática y que la revisión médica realizada a la paciente fue breve, sin ofrecer información clara sobre su condición.
De acuerdo con la versión de la familia, uno de los integrantes de la ambulancia hizo comentarios que consideraron ofensivos al referirse a la condición física de la mujer, situación que incrementó su inconformidad durante la atención.
Los familiares también indicaron que solicitaron el traslado de la paciente al Hospital General de Zona No. 20 del IMSS, conocido como La Margarita; sin embargo, aseguraron que los paramédicos rechazaron la petición al considerar que la mujer no requería ser hospitalizada.
Ante esa respuesta, decidieron pedir que el personal se retirara del domicilio. Posteriormente intentaron obtener los nombres de los tres tripulantes para presentar una queja formal, pero, según su denuncia, ninguno accedió a identificarse. Incluso, afirmaron que los paramédicos les advirtieron que serían ellos quienes presentarían un reporte en su contra, hecho que interpretaron como un acto de intimidación.
La familia cuestionó que servidores públicos encargados de atender emergencias médicas se negaran a proporcionar su identidad y consideró que tanto el tiempo de respuesta como el trato recibido no correspondieron al servicio que debe ofrecer una institución de auxilio.
Finalmente, hicieron un llamado a la Secretaría de Salud y a la coordinación de SUMA para que investiguen el desempeño del personal asignado a la ambulancia AM-352-RV, revisen si se cumplieron los protocolos establecidos y, en caso de detectar irregularidades, se determinen las responsabilidades correspondientes.

