Ariana Palacios
Un nuevo episodio de contaminación fue reportado este martes en el río Atoyac, luego de que ciudadanos y ambientalistas difundieran imágenes en las que se observa una extensa capa de espuma bajo el Puente de Los Gallos, situación que volvió a encender las alertas sobre el estado del afluente.
Los videos compartidos en redes sociales muestran la acumulación de espuma sobre el cauce, un fenómeno que, de acuerdo con habitantes de la zona, suele presentarse con mayor frecuencia durante la temporada de lluvias debido al incremento del nivel del río y al arrastre de residuos.

Tras la difusión del material, Agua de Puebla aseguró que la espuma no tiene origen en las plantas de tratamiento que opera la concesionaria. La empresa explicó que este tipo de eventos generalmente está relacionado con aportaciones provenientes de descargas irregulares de particulares o industrias, así como de afluentes que desembocan en el Atoyac.
Especialistas en temas ambientales señalaron que la presencia de espuma puede ser un indicio de contaminantes que afectan el equilibrio del ecosistema y evidencian que continúan llegando sustancias ajenas al sistema formal de saneamiento.
El deterioro del río Atoyac ha sido documentado desde hace años por instituciones académicas y autoridades ambientales, que han identificado diversos contaminantes de origen industrial y urbano, lo que lo mantiene entre los cuerpos de agua con mayores problemas de contaminación en el país.
Aunque los gobiernos federal y estatal mantienen en marcha un programa para la recuperación de la cuenca, enfocado en reducir descargas contaminantes, fortalecer el tratamiento de aguas residuales y mejorar la calidad del agua, la reaparición de este tipo de fenómenos refleja que aún existen fuentes de contaminación que continúan impactando al río.

