Carolina Rodriguez
La entrada en vigor de cambios al Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal otorgó nuevas atribuciones a la Guardia Nacional para actuar en las vías federales que cruzan Puebla y otras entidades del país. Con las modificaciones, los agentes podrán intervenir de manera directa en tareas de supervisión vial, aplicar sanciones e incluso elaborar dictámenes relacionados con hechos de tránsito.
A partir de esta reforma, los integrantes de la corporación tendrán participación en operativos carreteros, revisiones vehiculares y vigilancia en autopistas y caminos bajo jurisdicción federal.

También estarán facultados para detener unidades, verificar documentos y sancionar a conductores que incumplan las disposiciones establecidas en la normativa federal.
Entre las nuevas responsabilidades se contempla la atención de accidentes, la revisión de las condiciones mecánicas de vehículos particulares, transporte de carga y unidades de servicio público federal, además de la posibilidad de imponer multas por diversas faltas administrativas.
La normativa igualmente permite a la corporación actuar contra automovilistas que desobedezcan indicaciones oficiales o se nieguen a presentar documentación. Dependiendo de la infracción, las sanciones pueden ir desde apercibimientos hasta multas económicas que rebasan varios miles de pesos.
Otro de los puntos incluidos en la actualización del reglamento son las inspecciones relacionadas con consumo de alcohol o sustancias prohibidas al conducir, así como el retiro de vehículos que representen un peligro para la circulación en carreteras federales.
Sin embargo, especialistas en seguridad y derechos humanos advirtieron que la ampliación de facultades podría abrir espacio a posibles abusos si no existen mecanismos de supervisión claros. Simón Alejandro Hernández León señaló que el cambio implica una modificación relevante en las funciones de la corporación, ya que históricamente las tareas de tránsito habían estado bajo responsabilidad de autoridades civiles.
El investigador consideró que, aunque las nuevas medidas podrían fortalecer la vigilancia y la seguridad vial en autopistas federales, también existe preocupación por posibles actos arbitrarios durante retenes e inspecciones.
Añadió que uno de los principales retos será definir límites precisos entre labores de seguridad y funciones de tránsito para evitar conflictos con conductores y prevenir prácticas indebidas como corrupción o extorsión.

