Carolina Rodriguez
La investigación por el asesinato de diez personas ocurrido en la comunidad de Texcalapa, en el municipio de Tehuitzingo, continúa avanzando mientras autoridades estatales sostienen como principal móvil una disputa familiar relacionada con terrenos ejidales.
De acuerdo con la titular de la Fiscalía General del Estado, Idamis Pastor Betancourt, las primeras indagatorias apuntan a un conflicto interno entre familiares por la posesión de tierras en la región de la Mixteca poblana, situación que habría derivado en el ataque registrado durante la madrugada del domingo.

La fiscal informó que ya fueron identificadas tres personas presuntamente involucradas en el multihomicidio, quienes además tendrían parentesco con las víctimas. Entre ellos se encuentra un familiar directo, señalado como uno de los principales responsables.
Sin embargo, en redes sociales comenzó a circular un video atribuido a José Alfredo T., considerado principal sospechoso del crimen. En la grabación, el joven asegura haber vivido presuntos abusos físicos y jornadas laborales extenuantes impuestas por sus padres, circunstancias que según su testimonio lo llevaron al consumo de drogas y a tomar decisiones extremas.
Esta versión abrió una segunda hipótesis sobre el caso, pues plantea que el ataque también pudo estar motivado por resentimientos personales acumulados dentro del entorno familiar.
Según información proporcionada por el titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, el reporte oficial del ataque fue recibido a la 1:55 horas del domingo.
Presuntamente, los agresores llegaron al rancho ubicado en Texcalapa acompañados de al menos dos cómplices.
Las investigaciones señalan que primero habrían sometido a trabajadores que dormían en el lugar y posteriormente ingresaron a la vivienda principal, donde atacaron a integrantes de la familia Torres con armas de fuego calibre .22 y 9 milímetros.
Entre las víctimas se encuentran los padres del presunto responsable, varios de sus hermanos, su cuñada, así como una bebé de poco más de un mes de nacida. Sobre este último caso, la fiscal detalló que la menor murió por asfixia luego de que su madre, tras recibir un disparo, cayó sobre ella.
También fallecieron tres empleados del rancho, entre ellos dos mecánicos y un operador de maquinaria.
Autoridades explicaron que la limitada conectividad en esa zona de la Mixteca retrasó el aviso a corporaciones de seguridad, lo que habría facilitado la huida de los responsables por caminos de terracería.
Aunque una de las jóvenes lesionadas fue trasladada aún con vida, murió durante el trayecto a bordo de una ambulancia debido a la gravedad de sus heridas.
Actualmente, el inmueble permanece bajo resguardo de elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, mientras continúan los operativos de búsqueda en Puebla y entidades vecinas para localizar a los implicados.
El Ayuntamiento de Tehuitzingo pidió a la población mantener la calma y confirmó que el despliegue de seguridad en la zona seguirá activo de manera indefinida.

