Carolina Rodriguez
La investigación por la masacre ocurrida en la comunidad de Texcalapa, perteneciente al municipio de Tehuitzingo, avanzó con la detención de un joven presuntamente involucrado en el asesinato de 10 personas dentro de un rancho de la zona.
Se trata de Juan Manuel N., conocido como “El Pony”, de 20 años de edad, quien fue asegurado por agentes de la Agencia Estatal de Investigación durante un operativo realizado en calles de Tehuitzingo. De acuerdo con información preliminar, el detenido tendría un vínculo familiar con Cecilio, propietario del inmueble atacado, ya que presuntamente es su sobrino.

Las primeras indagatorias apuntan a conflictos familiares relacionados con la administración y herencia de una unidad de trabajo, situación que habría generado tensiones entre Manuel, padre del detenido y hermano del dueño del rancho, así como otros integrantes de la familia.
Durante la captura, autoridades ministeriales reportaron que al joven le fueron halladas sustancias con características similares al cristal, por lo que además enfrenta cargos por posibles delitos contra la salud.
Fuentes cercanas al caso señalaron que “El Pony” también estaría ligado a un grupo delictivo identificado como “Los Chetos”, señalado en la región por actividades relacionadas con el robo de ganado. Incluso, se le atribuyen antecedentes vinculados con este ilícito.
Dentro de las líneas de investigación permanece el nombre de José Alfredo, hijo del propietario del rancho, quien recientemente apareció en un video difundido en redes sociales donde expuso problemas de adicciones y desgaste físico derivado de su trabajo en el lugar.
Aunque familiares aseguran que actualmente no se encuentra en Puebla, las autoridades no han descartado su posible relación con el caso.
Otra hipótesis sostiene que el móvil del ataque pudo haber sido el robo de una fuerte cantidad de dinero en efectivo que se encontraba dentro del rancho, presuntamente cercana al millón de pesos, recursos derivados de actividades ganaderas.
Peritos localizaron en la escena casquillos percutidos calibre .22 y 9 milímetros, evidencia que refuerza la teoría de que en el ataque habrían participado al menos cuatro personas. La Fiscalía mantiene abiertas las investigaciones para ubicar y capturar a los demás implicados.

