Ariana Palacios
La disposición final de residuos en la zona metropolitana volvió a colocarse en el centro de la polémica luego de que se difundiera un video donde unidades recolectoras presuntamente vinculadas al servicio de limpia de la capital poblana descargan basura en un terreno abierto ubicado en inmediaciones de la junta auxiliar de San Bernabé Temoxtitla, perteneciente a Ocoyucan.
La grabación comenzó a circular en redes sociales y muestra camiones con distintivos de PASA ingresando a un predio localizado a un costado del panteón de la comunidad, donde además se observa maquinaria pesada realizando maniobras entre montones de desechos acumulados sobre suelo natural.

En las imágenes también aparece una retroexcavadora removiendo residuos y acomodándolos en distintos puntos del terreno, donde son visibles bolsas, basura mezclada y otros materiales depositados sin aparente infraestructura especializada para confinamiento o tratamiento.
Este hecho ocurre en medio de las complicaciones generadas tras la clausura parcial temporal del relleno sanitario de Chiltepeque, determinada por la Profepa luego de detectar irregularidades relacionadas con el manejo de lixiviados por parte de la empresa RESA, operadora del sitio.
Habitantes de la zona señalaron que el predio en cuestión ya había sido denunciado desde meses atrás por posibles afectaciones ambientales.
Según sus reportes, en el lugar no solo se procesarían residuos orgánicos, sino también basura doméstica y materiales de diversa naturaleza, lo que ha despertado preocupación entre vecinos por posibles riesgos sanitarios y contaminación.
Aunque los propietarios aseguran contar con permisos para operar un espacio destinado al tratamiento de composta, ciudadanos y especialistas han cuestionado las condiciones del sitio al considerar que no reuniría las características técnicas necesarias para una operación adecuada.
Entre las anomalías denunciadas destacan la falta de barreras impermeables para contener lixiviados, ausencia de sistemas de confinamiento, manejo directo de residuos sobre tierra y limitada separación de materiales.
Además, la cercanía del terreno con viviendas y parcelas agrícolas ha incrementado el malestar entre pobladores, quienes solicitaron la intervención de autoridades ambientales y municipales para realizar una inspección y verificar la legalidad de las actividades.
Hasta ahora, ni la empresa concesionaria PASA ni el Ayuntamiento de Ocoyucan han emitido posicionamiento oficial respecto a la difusión del video y las acusaciones hechas por vecinos.

