Ariana Palacios
La muerte de Jaime, un joven operador de transporte público de apenas 18 años, ha generado indignación entre familiares, amigos y trabajadores del gremio, quienes este lunes alzaron la voz para exigir justicia y el esclarecimiento del crimen.
Como muestra de protesta, unidades de la ruta “La Esperanza”, que recorre el tramo entre Huauchinango y Naupan, circularon con mensajes escritos en vidrios y parabrisas en memoria del conductor, recordándolo y demandando que el caso no quede impune.

El joven, originario de la comunidad de Huilacapixtla, era reconocido por vecinos y conocidos como una persona dedicada a su trabajo y sin vínculos con actividades ilícitas, lo que ha incrementado la consternación entre la población.
De acuerdo con los reportes, el ataque ocurrió la noche del sábado 11 de abril, cuando Jaime conducía una unidad tipo Urvan sobre la carretera interserrana, a la altura de Michuca. En ese punto, sujetos armados que viajaban en motocicleta intentaron interceptarlo con la intención de asaltarlo.
Se presume que el conductor trató de evitar el atraco acelerando su marcha; sin embargo, durante la persecución los agresores realizaron disparos que lo dejaron gravemente herido. Versiones señalan que su reacción habría evitado que los pasajeros fueran despojados.
Ante la falta de servicio operativo de la Cruz Roja en Huauchinango, el traslado del joven se realizó en un vehículo particular hacia el Hospital General, donde finalmente perdió la vida la mañana del domingo a consecuencia de las lesiones por arma de fuego.
El caso ha provocado muestras de solidaridad en la región, mientras el sector transportista insiste en que se refuercen las condiciones de seguridad en las carreteras de la Sierra Norte.

