Carolina Rodríguez
Una joven originaria de Puebla vive una pesadilla tras haber sido víctima de violación y extorsión, luego de responder a una aparente oferta de trabajo publicada en redes sociales.
Según información recabada, la joven encontró en Facebook una vacante como hostess para eventos exclusivos, en la que se ofrecía una paga de 500 pesos por evento, además de bonos. Como parte del proceso de selección, se le solicitó acreditar su identidad con documentos oficiales y fotografías de rostro y cuerpo entero.

La víctima fue citada en el estacionamiento del Walmart ubicado en la zona de Reforma, donde fue sometida por sus supuestos empleadores. Posteriormente, fue llevada por la fuerza a un motel en la avenida Forjadores, donde varios sujetos la violaron y grabaron el abuso.
Tras cometer el crimen, los agresores regresaron a la joven al mismo punto donde la recogieron y huyeron del lugar. En los días siguientes, la víctima comenzó a recibir llamadas de extorsión en las que le exigían una fuerte suma de dinero a cambio de no difundir el video en sitios pornográficos.
De acuerdo con los agresores, si no contaba con el dinero solicitado, tendría que “trabajar para ellos” con el fin de “saldar su deuda” y evitar la difusión del material.
Colectivos feministas han brindado acompañamiento legal y emocional a la joven, quien debió ser hospitalizada debido a su estado físico y emocional tras la agresión. La médico legista la recibió en malas condiciones, y según su litigante, la víctima no podía sostenerse por sí misma al momento del peritaje.
Se sospecha que los responsables podrían formar parte de una red de trata de personas que utiliza métodos de extorsión como parte de sus tácticas de captación y control.
Los colectivos feministas y la víctima exigen justicia a las autoridades y la implementación urgente de políticas públicas para combatir la violencia de género, la trata de blancas y las condiciones económicas que exponen a las mujeres a situaciones de extrema vulnerabilidad.
Por razones de seguridad, los datos de identificación de la víctima se mantienen en reserva.

