Carolina Rodriguez
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, manifestó su rechazo a las declaraciones realizadas por las diputadas locales de Puebla, Nayeli Salvatori y Graciela Palomares, al subrayar que ningún representante público debe expresarse de manera discriminatoria hacia cualquier persona.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre la controversia que generaron los comentarios de las legisladoras, señalados por diversos sectores como ofensivos. En respuesta, reiteró que tanto su administración como el movimiento que representa mantienen una postura de cero tolerancia frente a cualquier acto o expresión de discriminación.

Sheinbaum afirmó que no corresponde al Gobierno federal determinar las consecuencias para las diputadas, por lo que indicó que será Morena, a través de sus órganos internos, quien analice el caso y defina si procede alguna medida disciplinaria.
La titular del Ejecutivo federal enfatizó que este principio debe aplicarse a cualquier servidor público, sin importar el partido político al que pertenezca o si cuenta con afiliación partidista, por lo que evitó respaldar las declaraciones que originaron la polémica.
El posicionamiento presidencial ocurre después de que la dirigencia nacional de Morena solicitó a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia iniciar un procedimiento para revisar la conducta de ambas legisladoras.
Con ello, el asunto quedó en manos de ese órgano partidista, que será el encargado de determinar si las expresiones de Nayeli Salvatori y Graciela Palomares contravienen los estatutos del partido y, en caso de acreditarse alguna falta, establecer la sanción correspondiente, que podría ir desde una amonestación hasta la suspensión de sus derechos partidistas.

