Carolina Rodriguez
Las denuncias interpuestas por automovilistas afectados por los disparos registrados en la Vía Atlixcáyotl continúan bajo investigación por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE), que actualmente integra los casos como daño en propiedad ajena, aunque analiza la posibilidad de que la conducta sea reclasificada a tentativa de homicidio.
El fiscal especializado en Delitos de Alto Impacto, Fredy Erazo, informó que las autoridades ministeriales recaban declaraciones y pruebas aportadas por las víctimas que han formalizado sus denuncias tras resultar afectados mientras circulaban por esta importante vialidad de la zona metropolitana de Puebla.

Como parte de las indagatorias, la dependencia mantiene abiertas diversas carpetas de investigación y realiza estudios periciales para fortalecer los expedientes, entre ellos análisis balísticos y mecánicos que permitan esclarecer la mecánica de los hechos.
Las investigaciones avanzan en medio de un nuevo incidente reportado durante la madrugada de este viernes cerca de Plaza W, donde un proyectil impactó el parabrisas de un vehículo en circulación. Con este caso, la cifra de ataques atribuidos al denominado “francotirador de la Vía Atlixcáyotl” asciende a 11 en aproximadamente dos meses.
Ante la recurrencia de los hechos, la Fiscalía desplegó equipos especializados de inteligencia que trabajan en coordinación con corporaciones policiales para identificar el punto desde donde se realizan las detonaciones y ubicar a los responsables.
Erazo reconoció que la situación ha generado inquietud entre la ciudadanía y usuarios de redes sociales, donde el tema se ha vuelto recurrente debido al riesgo que representa para quienes transitan diariamente por la zona.
El funcionario advirtió que la prioridad es evitar que los ataques escalen y provoquen lesiones graves o incluso la pérdida de vidas humanas.
Respecto a la situación jurídica de los casos, explicó que las denuncias presentadas hasta ahora están relacionadas con daños materiales; sin embargo, la Fiscalía revisa constantemente los elementos obtenidos durante las investigaciones para determinar si existen condiciones que permitan modificar la tipificación del delito.
Además, la FGE trabaja de manera conjunta con la Secretaría de Seguridad Pública estatal, que ha documentado cambios en las características de los proyectiles utilizados. De acuerdo con las autoridades, el agresor habría evolucionado de disparar balines a utilizar municiones calibre 9 milímetros.
Las corporaciones mantienen el análisis de puentes, pasos elevados y otros puntos estratégicos ubicados a lo largo de la Vía Atlixcáyotl, considerados posibles sitios desde donde se habrían efectuado los disparos.

