Carolina Rodriguez
Con un viejo mapa de 1962 bajo el brazo y una estrategia jurídica ya en marcha, el presidente municipal de Cuautlancingo, Omar Muñoz Alfaro, abrió la puerta a una disputa territorial que podría modificar los límites de varios municipios de la zona metropolitana… y también aumentar la recaudación de impuestos para su administración.
El alcalde busca “recuperar” franjas que actualmente pertenecen a Puebla capital, San Pedro Cholula, San Andrés Cholula y Coronango, argumentando que históricamente formaban parte de Cuautlancingo.

Entre las zonas que pretende reincorporar destacan Plaza San Diego, Santa Cruz Guadalupe, Santa Cruz Buenavista y parte de la Calzada Zavaleta, áreas de alta plusvalía y fuerte actividad comercial.
Aunque el discurso oficial habla de “identidad”, “dignidad” y “justicia histórica”, detrás del conflicto también existe un fuerte interés económico, ya que recuperar esos territorios significaría para Cuautlancingo el cobro de predial, licencias, permisos y otros impuestos en zonas que generan millones de pesos cada año.
Uno de los casos más llamativos es Plaza San Diego, actualmente reconocida dentro de San Pedro Cholula, pero que según documentos históricos pertenecía a la colonia Nuevo León de Cuautlancingo. La disputa no solo implica límites geográficos, sino también el control administrativo y financiero de corredores comerciales estratégicos.
En el caso de Puebla capital, la controversia abarca desde el Puente de México hasta áreas de Santa Cruz Guadalupe, Santa Cruz Buenavista y parte de Zavaleta. Además, cerca de la Central de Abasto persisten conflictos territoriales en comunidades como San Cristóbal Tulcingo y El Conde, donde habitantes denuncian problemas de servicios públicos debido a la falta de claridad sobre qué municipio debe atenderlas.
Con Coronango también existen diferencias históricas sobre los límites que, según registros antiguos, llegaban hasta el fraccionamiento Los Pilares. Mientras tanto, en Camino Real, junto a San Andrés Cholula, convergen hasta cuatro municipios, provocando conflictos administrativos constantes.
Pese a que Omar Muñoz asegura que la defensa territorial “no tiene tintes políticos”, el movimiento ya comenzó a generar polémica entre ciudadanos y actores políticos, quienes señalan que detrás del proyecto existe una intención clara de ampliar la recaudación municipal aprovechando zonas de crecimiento inmobiliario y comercial.
El edil confirmó que ya se instalaron mesas de trabajo con síndicos y secretarios de Gobernación de los municipios involucrados para negociar una nueva delimitación territorial. Incluso reconoció la disposición del alcalde de Puebla, Pepe Chedraui, así como de autoridades de Cholula y Coronango para dialogar sobre el tema.
Mientras avanzan los estudios técnicos y legales, el gobierno de Cuautlancingo continuará interviniendo en las zonas en disputa y ofreciendo servicios públicos, dejando claro que la pelea por el territorio apenas comienza.

