Carolina Rodriguez
La muerte de cuatro jóvenes originarios de Coronango conmocionó a habitantes de San Francisco Ocotlán, luego de que el vehículo en el que viajaban cayó a una barranca de aproximadamente 30 metros de profundidad en la cantera conocida como El Montero.
De acuerdo con reportes preliminares, las víctimas fueron identificadas como Cristian Titla Sarmiento, Diego Cosme Ramírez, Steven Orlando y Francisco Javier Aguirre, quienes habrían acudido al baile de “Los Segadores”, organizado en el marco de las festividades de San Isidro Labrador en dicha comunidad.

Versiones recabadas entre vecinos y familiares señalan que el accidente ocurrió cerca de las 21:00 horas del viernes 15 de mayo, cuando los jóvenes viajaban presuntamente bajo los efectos del alcohol a bordo de un Volkswagen Jetta azul con placas del estado de Tlaxcala.
Trascendió que el automóvil habría sido perseguido por una unidad de Tránsito Municipal de Coronango, luego de que los tripulantes intentaran evadir una revisión. Durante la supuesta persecución, el conductor perdió el control de la unidad y terminó cayendo al fondo de la cantera.
Sin embargo, el hecho salió a la luz hasta la mañana del sábado 16 de mayo, cuando cuerpos de emergencia fueron movilizados tras recibir el reporte de una aparente volcadura en la zona de El Montero. Al arribar al sitio alrededor de las 11:00 horas, localizaron el vehículo completamente destruido al fondo de la barranca.
Elementos de bomberos, Protección Civil y corporaciones de seguridad implementaron un operativo para recuperar los cuerpos de los cuatro ocupantes, quienes ya no contaban con signos vitales.
Las víctimas tenían entre 16 y 19 años de edad. Cristian Titla tenía 17 años; Diego Cosme y Steven Orlando, 16 años; mientras que Francisco Javier era el mayor, con 19 años. Todos eran estudiantes y vecinos del municipio de Coronango.
Tras darse a conocer la tragedia, familiares y amigos acudieron a la zona del accidente, donde se vivieron momentos de dolor y desesperación al confirmar que los jóvenes se encontraban dentro del automóvil siniestrado.
A través de redes sociales, escuelas, agrupaciones religiosas y empresas locales compartieron mensajes de condolencias y despedida. La parroquia de San Francisco de Asís lamentó el fallecimiento de Cristian, quien formaba parte del grupo de acólitos; mientras que el Cecyte Cholula expresó sus condolencias por la muerte de Diego.
Asimismo, allegados a Francisco Javier y Steven Orlando difundieron mensajes recordando su compañerismo y cercanía con la comunidad.
Hasta el momento, autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer cómo ocurrieron los hechos y determinar si existió responsabilidad por parte de alguna autoridad municipal durante la presunta persecución.
Mientras tanto, la comunidad de San Francisco Ocotlán permanece de luto ante la pérdida de los cuatro jóvenes.

