Ariana Palacios
La reciente reapertura del bar Tulum, ubicado en las inmediaciones de Ciudad Universitaria, volvió a encender la inconformidad entre habitantes de la colonia Villa Universitaria en la capitalpoblana, quienes denuncian afectaciones por altos niveles de ruido y disturbios constantes.
El establecimiento había sido clausurado el pasado 27 de marzo tras diversos señalamientos relacionados con problemas de seguridad y alteraciones al orden público. Sin embargo, tras cumplir con una sanción económica, retomó operaciones, lo que ha provocado nuevas molestias entre vecinos.

De acuerdo con residentes de la zona, la música del lugar supera los niveles permitidos tanto en horario diurno como nocturno, situación que ha derivado en la presentación de reportes formales ante el Ayuntamiento de Puebla.
Por su parte, trabajadores del bar sostienen que el negocio cuenta con la documentación requerida para operar y que la reapertura se dio conforme a la normativa vigente, luego de solventar las observaciones que originaron su cierre.
Durante un recorrido reciente, se observó la presencia de personal de supervisión municipal, quienes acudieron al sitio para realizar una notificación, aunque no se informó si habrá nuevas sanciones o medidas adicionales.
Cabe recordar que este bar fue uno de varios establecimientos intervenidos a inicios de 2026 en operativos realizados en la zona universitaria, donde autoridades detectaron irregularidades como riñas, falta de control en el acceso y presuntas anomalías en la venta de bebidas alcohólicas.
Vecinos han reiterado su preocupación ante la continuidad de este tipo de giros en áreas cercanas a espacios educativos, señalando que persisten problemáticas como el exceso de ruido y el desorden en la vía pública.
Según la normativa vigente, los niveles de sonido permitidos para este tipo de establecimientos no deben superar ciertos decibeles dependiendo del horario, además de que los negocios están obligados a contar con aislamiento acústico para evitar afectaciones al exterior.
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha emitido una postura amplia sobre las quejas más recientes, aunque se espera que en las próximas horas se definan posibles acciones. Mientras tanto, habitantes de la zona insisten en que se refuercen las inspecciones para garantizar el cumplimiento de las reglas.

