Carolina Rodríguez
La inseguridad volvió a hacerse presente en la región limítrofe entre Puebla y Tlaxcala, luego de que una familia fuera despojada de sus vehículos mientras transitaba durante la madrugada de este domingo 25 de enero por la carretera Cuapiaxtla–Grajales, un tramo que automovilistas han señalado reiteradamente como riesgoso.
Los primeros datos indican que los asaltantes se desplazaban a bordo de un automóvil sedán blanco de la marca Renault y portaban armas de fuego, con las que interceptaron a las víctimas para obligarlas a entregar dos unidades: una camioneta Chevrolet Blazer, modelo 1998, color café, con placas NHR-7264, y un Nissan March color blanco, con matrícula XVK-546A.
El atraco fue notificado al número de emergencias 911 minutos después de la medianoche, lo que generó la movilización de elementos de la Policía Estatal Preventiva, quienes implementaron recorridos de vigilancia e iniciaron las diligencias correspondientes para dar con los responsables y localizar los vehículos robados.
A pesar de lo ocurrido, la familia no presentó lesiones; sin embargo, el hecho encendió la alerta entre quienes utilizan esta vía, considerada estratégica para el traslado de mercancías y la conexión regional.
Autoridades recomendaron circular con precaución, evitar detenerse en zonas solitarias y reportar cualquier actividad sospechosa de manera inmediata.
