Ariana Palacios
A 72 horas del estallido registrado en la Unidad Habitacional Agua Santa de la ciudad de Puebla, el saldo médico continúa siendo delicado, ya que más de la mitad de las 17 personas lesionadas siguen internadas en distintos hospitales, mientras que ocho pacientes permanecen en condición crítica, según información recabada por fuentes médicas.
El incidente, ocurrido el pasado viernes en el cruce de la 11 Sur y 119 Poniente, no solo dejó severos daños materiales, sino que también provocó incertidumbre entre familiares, quienes permanecen a la espera de noticias sobre la evolución clínica de sus allegados. De acuerdo con los primeros reportes, al menos diez personas sufrieron quemaduras de primer y segundo grado.
Autoridades de salud confirmaron que la cifra inicial de 14 heridos fue actualizada a 17, luego de que se identificaran más personas con lesiones relacionadas con la explosión. En el último corte informativo se indicó que ocho de los afectados requieren vigilancia médica permanente, debido a la gravedad de sus lesiones.
Entre los hospitalizados se encuentran menores de edad, quienes reciben atención especializada; sin embargo, en algunos casos el proceso de ingreso fue complicado por la saturación hospitalaria, lo que obligó a realizar traslados a diferentes unidades médicas. A esta situación se sumó que algunos pacientes no contaban con seguridad social, lo que retrasó su canalización inmediata a un centro hospitalario.
Las autoridades continúan dando seguimiento al estado de salud de los lesionados, mientras se evalúan las causas del estallido y las acciones de apoyo para las familias afectadas.
