Carolina Rodríguez
En una sesión marcada por el contraste de posturas, el Senado de la República avaló una reforma a la Ley General de Salud que retira del mercado mexicano todos los vapeadores y cigarros electrónicos, al prohibir su producción, comercialización, importación y publicidad. La modificación fue aprobada en lo general con 76 votos a favor y 37 en contra.
La iniciativa incorpora un nuevo tipo penal para castigar a quienes participen en la fabricación o distribución de estos dispositivos, con sanciones que podrían alcanzar ocho años de prisión, además de multas de hasta 226 mil pesos.
Durante la discusión, legisladores de Morena, PVEM y PT defendieron la prohibición como una medida orientada a frenar el acceso a productos que, aseguraron, representan riesgos comprobados para la salud. También aclararon que las penalizaciones no recaerán en los usuarios, sino en quienes intervienen en la cadena de producción y venta.
En contraste, senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra al advertir que la prohibición podría estimular actividades ilícitas y abrir espacio a un mercado clandestino controlado por grupos criminales. Argumentaron que una regulación estricta sería una alternativa más efectiva y segura para la población.
Tras su aprobación, la reforma fue enviada al Ejecutivo federal, que deberá publicarla para que entre en vigor.
