Carolina Rodríguez
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier solicitó de manera pública la intervención de la Fiscalía General de la República (FGR) ante la reciente reaparición de Antonio Valente Martínez, conocido como “El Toñín”. El mandatario afirmó que el señalado no es un agricultor legítimo, sino que presuntamente utiliza esa actividad para ocultar operaciones de lavado de dinero.
Durante una entrevista, Armenta insistió en que existen investigaciones federales y estatales que relacionan a Martínez con diversos hechos delictivos, incluidos homicidios en la región. También recordó que el funcionario responsable de la Secretaría de Gobernación estatal presentó una denuncia por amenazas, situación que —dijo— no puede pasar inadvertida.
El gobernador aseguró que su llamado no responde a disputas políticas, sino a la necesidad de atender un tema de seguridad que compete a las autoridades judiciales. Destacó que su administración mantendrá como prioridad la protección de la ciudadanía y la aplicación de la ley sin excepciones.
Armenta mencionó además los antecedentes que vinculan a “El Toñín” con el asesinato de dos elementos de la Guardia Nacional y tres agentes del Ministerio Público en Tecamachalco. Recalcó que este tipo de hechos no deben olvidarse ni tratarse como asuntos menores.
El mandatario también exhortó a los funcionarios a asumir sus responsabilidades y evitar escudarse en partidos o campañas políticas. Finalmente, recordó que en administraciones pasadas se protegió a grupos dedicados al robo de combustible, señalando como ejemplo la gestión de Facundo Rosas en la Secretaría de Seguridad Pública durante gobiernos panistas.
