Carolina Rodríguez
La Cámara de Diputados dio un paso decisivo en la renovación del marco legal sobre el agua en México al aprobar, en lo general, el dictamen que contempla cambios a la Ley de Aguas Nacionales y la nueva Ley General de Aguas. La votación terminó con 328 legisladores de Morena, PT y Partido Verde a favor, mientras que la oposición reunió 131 votos en contra y cinco abstenciones.
Con esta primera etapa superada, el pleno pasó de inmediato a la discusión artículo por artículo, un proceso que se prevé extenso debido a que se han presentado más de 500 reservas y se inscribieron más de 150 oradores para fijar posición.
Cambios propuestos al manejo del agua
El proyecto busca una reorganización profunda en la administración del recurso hídrico. Entre los ejes planteados destacan:
Impedir la venta de concesiones entre particulares.
Limitar los cambios de uso de agua, para evitar que volúmenes asignados a actividades agrícolas se desvíen a sectores industriales o inmobiliarios sin autorización federal.
Crear un padrón público de concesiones que facilite la supervisión.
Frenar prácticas de acaparamiento y especulación.
Endurecer las sanciones por extracción ilegal.
Establecer un fondo de reserva para comunidades rurales e indígenas con dificultades de abastecimiento.
Regular los sistemas de captación de lluvia con criterios de protección ambiental.
Lo que viene en el Congreso
Durante la revisión en lo particular, los representantes podrán modificar, suprimir o ajustar artículos específicos del dictamen. De fondo, el objetivo de la reforma es lograr un manejo más equitativo y supervisado del agua, en un punto de equilibrio entre las necesidades productivas, el consumo urbano y la protección de comunidades vulnerables.
