Ariana Palacios
Un integrante de la Policía Auxiliar del Estado fue víctima de un presunto robo luego de que una mujer lo habría sedado para apoderarse de su arma de cargo y de dos teléfonos celulares en el municipio de Cuautlancingo. El hecho habría ocurrido durante la noche del sábado, aunque fue descubierto hasta la mañana del domingo, cuando el agente encargado de relevarlo encontró irregularidades en el puesto de vigilancia.
De acuerdo con los primeros reportes, una mujer —aparentemente de unos 30 años, complexión delgada, piel clara, ojos verdes y vestimenta en tonos rosa y negro— se aproximó al uniformado y le ofreció un postre mientras se encontraba en su turno. Tras consumirlo, el policía quedó inconsciente por varias horas, sin posibilidad de comunicarse con la base ni realizar rondines.
La situación se evidenció cuando su compañero llegó para sustituirlo y no obtuvo respuesta al llamarlo. Tras ingresar al inmueble, halló al agente desorientado, cansado y con lagunas de memoria sobre lo ocurrido después de recibir el alimento.
Al revisar las pertenencias del afectado, se confirmó que habían desaparecido su pistola Prieto Beretta y dos teléfonos utilizados para labores operativas. Las autoridades de la corporación fueron notificadas de inmediato y el oficial fue trasladado a la clínica interna para una valoración médica.
La Fiscalía ya inició las indagatorias correspondientes y busca determinar qué sustancia fue empleada para provocar la pérdida de conciencia. También se analizará si el modus operandi coincide con otros hechos similares en la región y se revisarán los protocolos de la corporación para integrar toda la información en la carpeta de investigación.
