Carolina Rodríguez
El mapa del futbol mexicano está por sufrir un nuevo reacomodo. Diversas fuentes cercanas a la industria deportiva confirmaron que Mazatlán FC pasará a manos del Atlante, en una operación valuada en 65 millones de dólares que se oficializará una vez concluya la próxima Copa del Mundo.
Con esta transacción, Ricardo Salinas Pliego avanza en el proceso de desprenderse de sus equipos dentro de la Liga MX, quedando pendiente únicamente el futuro del Club Puebla, institución que —según trascendidos— ha despertado el interés de empresarios ligados a la cadena La Gran Bodega.
El movimiento responde a la presión ejercida por la Federación Mexicana de Futbol (FMF), que busca erradicar la multipropiedad para dar paso a un esquema más equilibrado y confiable dentro del máximo circuito. Actualmente, el dueño de TV Azteca mantiene bajo su control tanto a Mazatlán como al Puebla, situación que la liga pretende resolver a corto plazo.
La adquisición de los cañoneros representa también la ruta del Atlante para regresar a la Primera División en el Apertura 2026, una aspiración largamente esperada por su afición luego de más de diez años fuera del máximo nivel. El plan del club contempla utilizar el Estadio Azteca, que para entonces operará comercialmente como Estadio Banorte, tras las remodelaciones vinculadas al Mundial.
Fundado en 2020 tras la desaparición de Monarcas Morelia, el proyecto de Mazatlán FC dejará de estar asociado a TV Azteca, marcando uno de los movimientos económicos más relevantes en el futbol mexicano reciente. Esta operación también aceleraría la negociación para desprenderse del Club Puebla, cuyo destino sigue sin definirse.
Mientras tanto, la situación deportiva del cuadro poblano se deteriora: con un plantel compuesto mayoritariamente por jugadores prestados y sin un técnico dispuesto a asumir el reto, la directiva llegó al extremo de considerar al español Albert Espigares, responsable de Fuerzas Básicas, pese a sus resultados irregulares en las categorías juveniles.
El mercado del futbol nacional se mantiene, así, a la expectativa de los anuncios oficiales que llegarán tras la justa mundialista, en un escenario donde varias franquicias podrían experimentar profundas transformaciones.
