Carolina Rodríguez
La jornada de protesta por el Día Internacional de las Personas Desaparecidas en Puebla derivó en hechos de violencia, luego de que un grupo de mujeres, identificadas como parte del colectivo “Morras Sororas Histéricas e Históricas”, causó destrozos en la fuente de San Miguel, ubicada en pleno Zócalo de la capital.
Con martillos y marros, las manifestantes golpearon la estructura, vertieron pintura rosa en el agua e hicieron grafitis en la base del monumento, lo que generó daños visibles en la piedra y en áreas previamente restauradas, de acuerdo con la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural.
El contingente, conformado por menos de 15 mujeres vestidas de negro y con el rostro cubierto, inició su recorrido desde la sede de la Comisión de Búsqueda de Personas, avanzó por el bulevar 5 de Mayo dejando pintas en mobiliario urbano y estaciones del sistema RUTA, hasta llegar a la plaza principal, donde ocurrió la agresión a la fuente.
La escena provocó indignación entre ciudadanos que se encontraban en el lugar, derivando en confrontaciones físicas hasta que elementos de la policía municipal y estatal intervinieron. Tras dispersar la riña, las autoridades detuvieron a cuatro participantes, quienes permanecieron retenidas casi 24 horas.
El domingo, las jóvenes recuperaron su libertad, aunque deberán enfrentar el proceso bajo medidas cautelares. A su salida de la Fiscalía General de la República, fueron recibidas por familiares y abogados. Entre lágrimas, denunciaron presuntos malos tratos durante su detención y expresaron temor a represalias.
La defensa de las detenidas solicitó al INAH y al Ayuntamiento de Puebla que retiren las denuncias, con la intención de que queden libres de cargos. No obstante, el alcalde Pepe Chedraui confirmó que los procedimientos legales continuarán, aunque las imputadas podrán seguirlos fuera de prisión.
Mientras tanto, el Zócalo capitalino permaneció resguardado varias horas tras los disturbios, y la fuente de San Miguel, considerada patrimonio cultural, quedó con notorias afectaciones por los martillazos, la pintura y los grafitis.
