Carolina Rodríguez
El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw) advirtió sobre un panorama complicado para la planta de Cuautlancingo, luego de que la empresa notificara una reducción de 50 mil vehículos en su plan de producción entre octubre y diciembre de este año.
De acuerdo con el dirigente gremial, Hugo Tlalpan Luna, esta disminución equivaldría a un 13 por ciento de la fabricación registrada al cierre de 2024, lo que pone en incertidumbre la estabilidad laboral de al menos mil 93 empleados. La advertencia surgió en plena revisión salarial, motivo por el cual el sindicato decidió aceptar un incremento del 4 por ciento, con la intención de preservar la mayor cantidad de puestos posibles.
El secretario de Comunicación del sindicato, Hugo Zenteno, señaló que en los próximos días se hará un diagnóstico por áreas para definir dónde existe mayor riesgo y qué medidas se pueden gestionar junto con la empresa. También se mencionó que la transición hacia la producción de autos eléctricos podría impactar directamente a la plantilla actual, integrada por más de 7 mil trabajadores.
Aunque la capacidad instalada de la planta es de 650 mil unidades anuales, actualmente solo opera al 62.5 por ciento, con alrededor de 370 mil vehículos fabricados. El gremio ha insistido en la necesidad de atraer nuevos proyectos para mantener la producción activa, entre ellos el relanzamiento del Golf, que se retrasó para 2027.
La situación refleja los desafíos que enfrenta la industria automotriz en Puebla: desaceleración en ventas, ajustes de mercado y cambios tecnológicos, factores que ponen a prueba la estabilidad del empleo en una de las empresas más importantes de la región.
