Karla Hernández
El feminicida de Giselle tiene nombre y es Enrique -su propio esposo-, con quien acudió en el 2018 a pasar un rato en familia junto a su hija de tres años en el municipio de Cuautlancingo en Puebla.
El asesinato de la joven madre de 28 años de edad ha tenido justicia, pues su agresor pasará medio siglo tras las rejas por haberla golpeado y asfixiado hasta matarla y después abandonar su cuerpo a unos metros de donde su hija fue abandonada.
A través de un comunicado, la FGE informó que, el hom,bre además de estar esos años en la cárcel, deberá pagar una multa y la reparación del daño moral y material a los deudos.
Para esto, hay que recordar que, el 27 de octubre del 2018, el matrimonio llegó a un paraje de La Trinidad Sanctorum en Cuautlancingo para pasar un rato agradable, sin embargo éste se convirtió en una pesadilla pues ambos terminaron discutiendo y él la mató.
Enrique, golpeó en diversas ocasiones a la joven y además la asfixió para privarla de la vida, cuyo cuerpo después abandonó a unos 200 metros de donde se encontraba el automóvil Jetta en el que llegaron, en el cual dejó encerrada a la niña.
Los vecinos fueron quienes reportaron los hechos tras encontrar a la pequeña llorando y durante las diligencias que se realizaron, hallaron el cuerpo sin vida de la madre.
El esposo de ella era el principal sospechoso pero éste argumentó no haber tenido comunicación con Giselle desde horas antes que según, se salió de la casa mientras él dormía.
Esta mañana la Fiscalía fue que anunció la sentencia que recibió Enrique, quien como ya se mencionó, además de los años en prisión deberá pagar económicamente por los daños causados.
