Carolina Rodriguez
Luego de varias horas de negociación, autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la dirigencia de la Sección 51 del SNTE acordaron poner fin al paro de labores que se mantenía en el Benemérito Instituto Normal del Estado (BINE), por lo que las actividades presenciales se retomarán con normalidad este jueves 12 de marzo.
El conflicto se intensificó durante la mañana del miércoles, cuando integrantes del sindicato cerraron los accesos al plantel, lo que impidió la entrada de estudiantes, docentes y personal administrativo. La inconformidad surgió tras el nombramiento de Antonio Medina Ramírez como nuevo director, designación que el gremio consideró ajena a los procesos internos de la institución.
Tras la mesa de diálogo, el dirigente sindical Alfredo Gómez Palacios informó a los docentes que se estableció una ruta de comunicación con el gobierno estatal, encabezado por Alejandro Armenta, con el objetivo de atender las inquietudes de la comunidad educativa y dar estabilidad a las escuelas formadoras de docentes.
El origen del conflicto se relaciona con la remoción de nueve directores en escuelas normales del estado, decisión tomada por la SEP bajo el argumento de ejercer su facultad legal para designar a los titulares de estos planteles.
Entre las instituciones donde se registraron cambios se encuentran el Instituto Jaime Torres Bodet, la Escuela Normal Superior de Tehuacán, así como planteles ubicados en Acatlán de Osorio, Huauchinango, Zacatlán e Ixcaquixtla.
De acuerdo con información oficial, en el caso de la Escuela Normal Federalizada del Estado de Puebla las conversaciones entre autoridades y representantes sindicales continúan para resolver la situación laboral y académica.
Por otro lado, en la Escuela Normal Superior del Estado de Puebla (ENSEP) se prevé que las clases continúen sin interrupciones este jueves.
La SEP reiteró que cuenta con la atribución legal para designar a los directores de las escuelas normales y de la Universidad Pedagógica Nacional, y señaló que estas decisiones buscan fortalecer la administración de los planteles, luego de detectar presuntas irregularidades en gestiones anteriores.
Mientras tanto, el gobierno estatal afirmó que dará seguimiento al desarrollo del conflicto en los distintos centros educativos para garantizar la continuidad del servicio educativo.
