Carolina Rodríguez
La noche de este domingo, el exterior del bar Sala de Despecho se convirtió en un punto de reunión para familiares y allegados de las víctimas del ataque armado ocurrido la madrugada del 14 de febrero, hecho en el que tres jóvenes perdieron la vida y otras cinco personas resultaron heridas.
El atentado se registró en la zona de la Isla de Angelópolis, generando consternación entre la comunidad. En memoria de quienes fallecieron Gisele, Emmanuel Esteban y Joaquín, los asistentes encendieron decenas de velas a las afueras del establecimiento donde se perpetró la agresión.
Desde antes de las 20:00 horas comenzaron a congregarse grupos de personas, varias de ellas vestidas de blanco y negro en señal de duelo. En silencio, colocaron las veladoras sobre la banqueta como símbolo de recuerdo y solidaridad con las familias afectadas.
Algunos de los presentes expresaron que, además del homenaje, la acción buscaba enviar un mensaje claro a las autoridades: exigir avances en la investigación y el esclarecimiento del caso.
Hasta el momento, las indagatorias continúan en torno a este hecho violento que marcó la celebración del Día de San Valentín en la capital poblana.
