Carolina Rodríguez
El incendio forestal que se mantiene activo en la comunidad de Yahualutzingo, perteneciente al municipio de Vicente Guerrero, ha devastado más de 150 hectáreas de terreno, de acuerdo con autoridades estatales. Se prevé que el siniestro pueda ser controlado en un periodo estimado de entre 48 y 72 horas, informó Bernabé López Santos, coordinador general de Protección Civil del Estado.
Aunque el lunes se reportó un avance total en el control del fuego y un 80 por ciento en su liquidación, las condiciones climáticas adversas, particularmente las ráfagas de viento, así como la geografía accidentada de la zona, favorecieron la reactivación de las llamas.
Actualmente, los trabajos se concentran en dos puntos estratégicos situados en los flancos norte y sureste del área afectada.
En el combate participan alrededor de 50 elementos de distintas corporaciones, entre ellas Defensa, la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la Secretaría de Medio Ambiente estatal y Protección Civil. A estas tareas se han sumado voluntarios y habitantes de comunidades cercanas.
El gobernador Alejandro Armenta Mier acudió al lugar para supervisar las acciones implementadas y anunció la instalación de un vivero forestal con laboratorio de germoplasma, con el objetivo de impulsar la reforestación una vez que el incendio sea sofocado.
Autoridades estatales señalaron que se realizará un diagnóstico para identificar a las familias cuya economía depende directamente de los recursos forestales, a fin de ofrecerles opciones productivas. Asimismo, advirtieron que el impacto ecológico en esta zona de la Sierra Negra es significativo y que se procederá legalmente contra quienes resulten responsables de provocar incendios.
Ante el avance del fuego y la presencia de humo denso, durante este miércoles se llevaron a cabo evacuaciones preventivas en distintas comunidades. El Hospital Comunitario de Vicente Guerrero también fue desalojado como medida precautoria, trasladando a pacientes y personal a espacios seguros. Algunas viviendas fueron evacuadas temporalmente para reducir riesgos a la población.
