Carolina Rodríguez
La violencia con armas de fuego volvió a alcanzar a menores de edad en el estado de Puebla. La noche del sábado 17 de enero, un adolescente de nombre Dilan resultó lesionado tras recibir un disparo en el municipio de Tecamachalco.
De acuerdo con los primeros reportes, el joven fue auxiliado por su madre, quien lo trasladó en un vehículo particular al Hospital para el Niño Poblano, donde ingresó con una lesión de bala en el muslo, acompañada de una hemorragia considerable. Personal médico logró estabilizarlo y actualmente su condición es estable.
El hospital notificó el caso a la Fiscalía General del Estado (FGE), instancia que inició una carpeta de investigación para esclarecer cómo ocurrió la agresión. Hasta ahora, las autoridades no han precisado si el disparo fue producto de un ataque directo o de una bala perdida.
Este hecho se suma a otro ocurrido días antes en la capital poblana, cuando Jesús Elías, un niño de ocho años, fue alcanzado por un proyectil mientras circulaba con su madre sobre el Periférico Ecológico, el pasado 12 de enero. El disparo atravesó el cristal trasero del automóvil e impactó en la mandíbula del menor.
En ese caso, la madre del niño lo llevó de inmediato al Hospital La Paz, donde fue atendido y posteriormente dado de alta el 16 de enero.
Actualmente, el menor continúa su recuperación en su domicilio.
Las autoridades ministeriales mantienen dos investigaciones en curso para determinar el origen de los disparos y fincar responsabilidades.
Ambos episodios han encendido la alarma entre la población, ante el aumento de hechos violentos con armas de fuego que han puesto en riesgo a niñas, niños y adolescentes en la entidad.
La Fiscalía de Puebla recordó que todos los hospitales, tanto públicos como privados, están obligados a reportar de forma inmediata cualquier ingreso por lesiones provocadas por arma de fuego, a fin de facilitar las indagatorias y combatir la impunidad.
