Carolina Rodríguez
Durante ayer jueves se registraron serias complicaciones operativas en el Aeropuerto Internacional de Puebla “Hermanos Serdán”, luego de que la coincidencia de varios vuelos comerciales con el traslado del Club Puebla hacia Guadalajara provocara una sobrecarga en las instalaciones, evidenciando limitaciones en la capacidad y funcionamiento de la terminal aérea.
Uno de los principales puntos de conflicto fue el área de inspección de seguridad, donde la avería de un arco detector de metales obligó a suspender los procedimientos automatizados. Ante esta situación, el personal tuvo que recurrir a revisiones manuales de equipaje y pasajeros, lo que generó largas filas y retrasos en el ingreso a las salas de abordaje.
Usuarios afectados manifestaron su inconformidad a través de redes sociales, advirtiendo que la falta de equipo operativo y señalización adecuada podría representar riesgos en materia de seguridad aeroportuaria. Algunos pasajeros señalaron que el proceso improvisado incrementó el desorden y la incertidumbre entre los viajeros.
A estas fallas se sumó la inoperancia de las pantallas informativas, lo que ocasionó que varias personas se concentraran en puertas equivocadas, agravando la congestión en pasillos y salas de espera. La ausencia de orientación visible complicó aún más la movilidad dentro del edificio terminal.
Actualmente, el aeropuerto mantiene múltiples rutas diarias hacia destinos como Guadalajara, Cancún, Tijuana, Monterrey y Houston; no obstante, el incremento en la demanda no ha sido acompañado por una ampliación de la infraestructura, situación que deja en evidencia la necesidad de ajustes ante el crecimiento del tráfico aéreo.
Este panorama refuerza la postura expresada recientemente por el gobernador Alejandro Armenta, quien ha señalado la necesidad de una modernización integral del aeropuerto de Huejotzingo, de cara a los retos logísticos que implicará el Mundial de Futbol 2026.
El mandatario propuso un esquema de actualización con participación de dependencias estatales y federales, con el objetivo de transformar la terminal en un espacio funcional y acorde a estándares internacionales.
