Carolina Rodríguez
A tres días del estallido ocurrido en un negocio de alimentos en la colonia Agua Santa, que dejó 17 personas heridas, familiares de los afectados continúan sin recibir respuesta por parte del responsable del establecimiento, mientras enfrentan fuertes gastos económicos para la atención médica de las víctimas.
De acuerdo con testimonios de los lesionados, algunos permanecen hospitalizados y requieren tratamientos constantes, lo que ha generado erogaciones superiores a los mil 500 pesos diarios, situación que ha obligado a las familias a solicitar apoyo solidario de la ciudadanía para poder cubrir medicamentos, estudios y cuidados especializados.
Una de las afectadas, identificada como Jazmín, relató a medios locales que se enteró del accidente a través de una llamada telefónica de su hermana, quien le informó que ella, su esposo y su hijo de seis años habían resultado con quemaduras severas, al grado de que su ropa quedó completamente calcinada tras la explosión.
La mujer explicó que la atención médica se ha vuelto más complicada debido a la saturación de hospitales, ya que el número de lesionados rebasó la capacidad inmediata de algunos centros de salud, lo que incrementó los costos para garantizar que sus familiares recibieran atención oportuna.
Asimismo, denunció que el propietario del puesto de birria donde ocurrió el siniestro no se ha presentado ante las víctimas ni con las autoridades para asumir responsabilidades. Hasta el momento se desconoce su paradero o si también resultó herido. No obstante, autoridades han señalado que el negocio carecía de los permisos necesarios para operar, hecho que ya forma parte de las investigaciones.
Finalmente, los familiares hicieron un llamado a la sociedad para evitar fraudes o abusos que intenten lucrar con la tragedia, y reiteraron la urgencia de recibir respaldo ante una situación que califican como crítica.
