Carolina Rodríguez
En Lomas de Angelópolis, residentes manifestaron su inconformidad luego de que un espacio abierto que por años funcionó como refugio improvisado para varios perros en situación de calle fuera cerrado sin previo aviso. La zona, que no tenía un uso definido, fue cercada recientemente al argumentarse que forma parte del “Parque de Perros de Provenzal”, decisión que dejó a los animales sin el sitio donde solían protegerse del calor, el frío y la lluvia.
De acuerdo con los habitantes, los canes —todos esterilizados y de avanzada edad— son conocidos por la comunidad y nunca han generado incidentes. Tras el cierre, los animales se mantienen sobre la banqueta frente a la reja, mirando hacia lo que fue su resguardo, lo que vecinos describen como “una escena de desalojo”.
Una de las residentes que diariamente les brinda alimento denunció que, al acudir al lugar, encontró destruidas las casitas que otros vecinos habían donado, además de que los platos de agua fueron retirados y arrojados al suelo.
“Ese espacio llevaba años sin uso y los perritos lo ocupaban sin causar problemas. Varias personas ya hemos externado nuestra molestia”, comentó.
El tema generó indignación en grupos vecinales, donde circularon mensajes apelando a la sensibilidad de la administración del fraccionamiento. En uno de ellos, escrito desde la perspectiva de los animales, se lee: “Si no nos dan, no nos quiten. Tiraron nuestras casas y nuestros platos. Somos viejitos y no hacemos daño”. Otro texto lamenta la pérdida del único lugar donde podían resguardarse: “Hoy una reja me impide entrar. Llovió y ya no tengo dónde cubrirme”.
Ante la situación, los vecinos solicitaron a los administradores y autoridades correspondientes reconsiderar el cierre o habilitar un área donde los perros puedan permanecer sin representar inconvenientes para quienes habitan la zona.
