Carolina Rodríguez
Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) verificaron recientemente la presencia de un amplio rastro de pisadas de dinosaurios en distintas zonas del sureste poblano, un hallazgo que refuerza la importancia paleontológica de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán.
El conjunto más destacado se ubica en Santa Ana Teloxtoc, municipio perteneciente a Tehuacán, donde se localizaron huellas que datan de unos 120 millones de años, según determinó el equipo técnico del Centro INAH Puebla. Las primeras evidencias habían sido reportadas por habitantes de la región durante septiembre de 2025.
De acuerdo con Iván Alarcón Durán, especialista en Paleontología del instituto, las impresiones corresponden a distintos tipos de dinosaurios que poblaron el valle en el Cretácico temprano. Explicó que las pisadas identificadas en laderas, barrancas y márgenes de antiguos cauces muestran una distribución de entre cinco y 20 rastros por sitio, extendidos a lo largo de varios cientos de metros.
Además de Santa Ana Teloxtoc, el INAH inspeccionó terrenos de Tehuacán y Atexcal, donde se ubicaron otras huellas en Santa Ana Xaloxtoc, Santa Catarina Tehuixtla y San Lucas Teteletitlán. Los registros indican la presencia de dinosaurios herbívoros, carnívoros y, de manera preliminar, posibles especies voladoras.
Entre los vestigios más relevantes destacan los atribuidos a la familia Iguanodontidae, característicos del registro fósil mexicano. También se encontraron pisadas de saurópodos, reconocidos por su enorme tamaño, así como marcas de pequeños terópodos, depredadores que habitaron la zona hace millones de años.
Alarcón Durán señaló que estos rastros emergen gradualmente debido a la erosión causada por las lluvias, proceso que permite que nuevas capas de sedimento queden expuestas y puedan ser estudiadas. Este fenómeno, aseguró, seguirá ofreciendo oportunidades para documentar más evidencias de la fauna prehistórica que habitó el actual territorio poblano.
