Ariana Palacios
Un hombre identificado como Lauro “N.”, de 47 años y conocido entre los habitantes de Santa María Xuchapa como “El Duka”, falleció este fin de semana al interior del balneario Ojito de Agua, ubicado en Izúcar de Matamoros.
De acuerdo con los primeros testimonios, el visitante decidió entrar al manantial pese a que el personal del lugar le pidió no hacerlo. La encargada del balneario habría insistido en varias ocasiones en que permaneciera fuera del agua, pues presentaba un evidente estado de ebriedad, lo que incrementaba el riesgo de un incidente.
A pesar de las advertencias, el hombre se metió al agua y, poco después, otros paseantes notaron que flotaba sin moverse. De inmediato solicitaron auxilio, pero al llegar los paramédicos solo pudieron confirmar que ya no tenía signos vitales.
Habitantes de la comunidad comentaron que Lauro vivió en Estados Unidos por un tiempo, pero desde hace algunos años había regresado a Xuchapa, donde residía con sus padres, dos adultos mayores que ahora enfrentan su fallecimiento.
Autoridades locales reiteraron que incluso los manantiales de poca profundidad pueden ser peligrosos si no se siguen las recomendaciones de seguridad, especialmente cuando la persona ha consumido alcohol, sustancia que afecta la coordinación y la capacidad de reacción.
