Carolina Rodríguez
La familia de Cecilia Monzón volvió a manifestar su inconformidad con el Poder Judicial de Puebla, luego de que la reposición de procedimiento ordenada por el Cuarto Tribunal de Alzada concluyera con la misma sentencia de seis años de cárcel por violencia familiar contra Javier López Zavala, pero obligándolos a repetir una etapa del juicio que —aseguran— no tenía razón jurídica para ser anulada.
La resolución final se dará a conocer el 28 de noviembre.
El pasado 13 de noviembre, la familia denunció públicamente que los magistrados invalidaron la sentencia dictada en julio de 2024 no por falta de pruebas ni por fallas en la valoración judicial, sino por un presunto defecto procesal. Según la interpretación del Tribunal, la denuncia presentada por Cecilia debía haberse leído íntegramente en audiencia por la funcionaria de la Fiscalía que la recibió, a pesar de que su contenido ya había sido analizado durante el juicio y de que este criterio —afirman— contradice precedentes emitidos por la Suprema Corte.
A partir de esa decisión, el Poder Judicial ordenó repetir la última audiencia del proceso oral. La relectura de la denuncia se realizó este jueves y, un día después, se volvió a dictar sentencia, confirmando exactamente las mismas conclusiones: López Zavala continúa condenado por violencia familiar, sin que —según la familia— se considere el interés superior del hijo de Cecilia.
Para Helena Monzón, esta repetición no solo fue innecesaria, sino una muestra del desgaste institucional que enfrentan:
“Regresamos al mismo punto del que partimos. La resolución es idéntica y el interés de mi sobrino continúa sin ser tomado en cuenta. Es absurdo lo que nos ha obligado a atravesar el Poder Judicial”, expresó.
La abogada recordó que el proceso no ha concluido y que será hasta el 28 de noviembre de 2025 cuando se determine si la pena se mantiene o sufre modificaciones. “Ahora debemos volver a defender que se respete al menos la sentencia de seis años que ya estaba firme”, señaló.
La familia reiteró que la reposición ordenada por el Tribunal de Alzada constituye un retroceso, pues reactiva un juicio ya resuelto, prolonga la incertidumbre y, a su juicio, revictimiza tanto a ellos como al hijo de Cecilia al obligarlos a recorrer nuevamente un camino que consideran jurídicamente injustificado.
