Carolina Rodríguez
El futuro del Club Puebla se encuentra en una fase decisiva. La directiva camotera mantiene negociaciones avanzadas para concretar la venta de la franquicia, en medio de una urgente necesidad financiera de Grupo Salinas y el inminente fin de la multipropiedad en el futbol mexicano.
De acuerdo con especialistas del sector deportivo y financiero, el equipo ha sido colocado en el mercado por un monto inferior a los 65 millones de dólares, una cifra notablemente menor a la valuación que tenía a inicios de 2025, cuando su precio oscilaba entre los 80 y 100 millones de dólares.
Fondos estadounidenses, al frente del proceso
Entre los interesados destacan inversionistas de Estados Unidos, particularmente el fondo internacional G.O.O.L. Capital, señalado como el actor con mayor presencia en las conversaciones actuales. El presidente del club, Manuel Jiménez, reconoció acercamientos con representantes del fondo, bajo la premisa de estabilizar el estado financiero de la institución.
Los análisis disponibles indican que el capital provendría principalmente de estructuras financieras estadounidenses, similares a las utilizadas recientemente para la compra del Club Querétaro por parte de Innovatio Capital.
Presiones externas aceleran la venta
La necesidad de liquidez para enfrentar compromisos fiscales de Grupo Salinas —que superarían los 50 mil millones de pesos— se suma a los fallos judiciales adversos y a la obligación de la Liga MX y FIFA de eliminar la multipropiedad antes del Mundial 2026. Al controlar simultáneamente a Mazatlán FC y Puebla, el consorcio está obligado a desprenderse de al menos una de las franquicias.
Mientras el Mazatlán FC parece tener un comprador perfilado, en el caso del Puebla el desenlace depende de la oferta más conveniente que llegue a la mesa.
Recortes deportivos para mejorar la “presentación”
En las últimas semanas, la administración actual ha impulsado ajustes internos para reducir gastos operativos. La plantilla ha sido renovada con jugadores jóvenes y cesiones a bajo costo, mientras que elementos consolidados han salido del equipo. La medida, aunque ha debilitado el desempeño deportivo, busca entregar a los nuevos dueños una estructura financiera menos pesada.
Riesgo de mudanza
Un punto que preocupa a la afición es la posibilidad de que el nuevo propietario no mantenga la sede en Puebla. Si la compra se concreta sin cláusulas de arraigo, un inversionista extranjero podría evaluar trasladar la franquicia hacia un mercado con mayor rentabilidad, en caso de que la marca Club Puebla no se ajuste a sus expectativas comerciales.
Un cierre de año decisivo
Con el plazo para erradicar la multipropiedad acercándose y el valor del equipo a la baja, la venta del Club Puebla parece inevitable. Lo que aún está por definirse es si la llegada de inversión estadounidense representará un alivio financiero o el riesgo de que la institución abandone la Angelópolis después de décadas de historia.
Por ahora, el escenario en el Estadio Cuauhtémoc es claro: la franquicia está oficialmente en oferta, y el precio continúa ajustándose mientras avanzan las negociaciones.
