Ariana Palacios
Lo que debía ser un momento de alegría terminó en tragedia para una familia poblana, luego de que un bebé falleciera a tan solo un día de haber nacido en la clínica “Nueva Esperanza”, ubicada en Ampliación Guadalupe Hidalgo de Puebla capital.
De acuerdo con los familiares, el menor nació el 1 de octubre por la tarde y perdió la vida 24 horas después, aún dentro de las instalaciones del mismo hospital. La familia acusa que el centro médico carecía de condiciones adecuadas para atender al recién nacido y que, tras el deceso, fueron desalojados sin que se les entregara el certificado de defunción, documento indispensable para iniciar cualquier trámite legal.
Los deudos señalaron además que el personal intentó deslindarse, al sugerir que la causa podría ser “síndrome de muerte de cuna” y que el fallecimiento había ocurrido en el domicilio de la madre, lo que consideran un intento de encubrimiento. También denunciaron que se les pidió retirar el cuerpo sin la documentación correspondiente, situación que incrementa la sospecha de irregularidades.
Ante este panorama, los familiares anunciaron que realizarán manifestaciones y cierres en la zona para visibilizar el caso y exigir que se investigue lo ocurrido.
La muerte de un recién nacido en circunstancias poco claras ha reavivado el debate sobre la falta de supervisión en clínicas privadas de Puebla. Especialistas en salud y colectivos ciudadanos insisten en que ninguna institución médica debe negar documentos oficiales ni obstaculizar el derecho de las familias a conocer la verdad.
