Carolina Rodríguez
Las investigaciones sobre el accidente aéreo en el que perdieron la vida la periodista Débora Estrella y el piloto Bryan Leonardo Ballesteros Argueta, en el municipio de García, Nuevo León, arrojaron nuevos elementos.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado, los estudios toxicológicos practicados al piloto revelaron una alta concentración de alcohol en sangre —183 miligramos por litro—, además de rastros de metabolitos de marihuana. En contraste, los análisis realizados a la comunicadora confirmaron que no había consumido drogas ni medicamentos controlados.
Aunque los hallazgos periciales resultan relevantes, las autoridades aclararon que esto no significa automáticamente que fueran la causa del siniestro, por lo que la investigación continúa abierta bajo otras hipótesis. Entre ellas se analizan las maniobras realizadas en cabina, las condiciones de la aeronave y la cercanía de otro helicóptero en la zona del desplome.
La indagatoria también incorporó un antecedente: Ballesteros había sido separado de la aerolínea Viva Aerobús, presuntamente por problemas con el alcohol. Este dato cobra especial relevancia al contrastarse con los resultados de la autopsia.
El percance ocurrió el pasado 20 de septiembre, cuando la avioneta tipo Cessna despegó del Aeropuerto Internacional del Norte de Apodaca con destino a la zona de Laderas/Riberas Interpuerto. Minutos después, alrededor de las 18:50 horas, la aeronave cayó en las inmediaciones del Parque Industrial Ciudad Mitras. En ese vuelo, el piloto fungía además como instructor de Estrella, quien recibía clases de aviación.
Previo al despegue, Ballesteros notificó a la torre de control su intención de cambiar de aeronave; sin embargo, al no encontrar disponibilidad, optó por continuar en la misma unidad. Este hecho también forma parte de las diligencias de la Dirección General de Aeronáutica Civil, que analiza posibles irregularidades en la operación.
Las labores de rescate se extendieron hasta la madrugada debido a la dificultad del acceso al sitio. Equipos de Protección Civil, Bomberos, Fuerza Civil y peritos de la Fiscalía participaron en la recuperación de los cuerpos y en la contención de riesgos, aplicando químicos para prevenir incendios.
Los resultados serán turnados a la Fiscalía General de la República, que iniciará sus propias investigaciones.
