Carolina Rodríguez
Puebla está a semanas de recuperar uno de sus hospitales más emblemáticos. El IMSS confirmó que el nuevo Hospital General Regional número 36, San Alejandro, entrará en operaciones en octubre de 2025, luego de permanecer fuera de servicio desde que el sismo del 19 de septiembre de 2017 lo dejó inutilizable.
El antiguo hospital, inaugurado en 1976 y sobreviviente a los terremotos de 1985 y 1999, fue finalmente demolido en 2021, tras un dictamen de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que lo declaró inviable. Desde diciembre de 2022, ingenieros militares se encargaron de levantar la nueva sede, cuya construcción concluyó este año con una inversión superior a los 3 mil millones de pesos.
La nueva infraestructura contará con 282 camas, seis quirófanos, 35 consultorios y servicios en 35 especialidades médicas, además de unidades de cuidados intensivos, clínica de mama y equipos de última tecnología como tomógrafo y mastógrafo digital. Aunque su capacidad será menor a la del hospital demolido —que ofrecía 415 camas— se espera que ayude a desahogar la sobrecarga que durante años padecieron hospitales como “La Margarita”, que atendieron a miles de derechohabientes adicionales.
En los últimos meses, médicos y personal de enfermería han recibido capacitación y prácticas dentro del edificio, el cual ya cuenta con mobiliario y equipo instalado. Desde el exterior, la fachada luce lista, aunque aún se realizan ajustes menores en materia de seguridad y mantenimiento.
La reapertura de San Alejandro ha sido una promesa pendiente durante dos administraciones federales. El gobierno de Enrique Peña Nieto destinó recursos para un nuevo hospital en la Reserva Atlixcáyotl, pero el proyecto fue abandonado. Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la Sedena se encargó de demoler el inmueble dañado y levantar la nueva construcción. Aunque se anunció que estaría listo antes de 2024, será finalmente en la gestión de Claudia Sheinbaum Pardo cuando se inaugure.
De esta manera, el hospital de San Alejandro volverá a ser referencia regional, con el compromiso de atender a más de 550 mil derechohabientes en Puebla y estados cercanos, tras casi una década de espera por parte de miles de pacientes.
