Carolina Rodríguez
El municipio gobernado por el edil morenista Omar Muñoz enfrenta una creciente crisis de inseguridad que ha derivado en linchamientos, abusos de autoridad por parte de policías municipales y un ambiente de hartazgo ciudadano.
El caso más reciente ocurrió el pasado 22 de agosto en la colonia El Nopalito, donde vecinos retuvieron a dos presuntos asaltantes de una tortillería. Tras golpearlos, uno de ellos perdió la vida y el otro resultó gravemente herido. De acuerdo con testimonios vecinales, el establecimiento ya había sido asaltado al menos en tres ocasiones en semanas recientes, lo que detonó la reacción violenta ante la falta de respuesta oficial.
A la par de estos hechos, Epicentro Diario reveló otra situación ocurrida en la unidad habitacional Cuatro Caminos, donde jóvenes que habían rastreado el celular robado en un bar de San Andrés Cholula pidieron apoyo de la policía municipal. Sin embargo, denunciaron que los uniformados actuaron en favor del presunto responsable y terminaron deteniendo al padre de las víctimas, además de remitir su vehículo al C5 bajo el argumento de portar “artículos de defensa personal”.
Los habitantes también señalan que los asaltos al transporte público se han vuelto una constante en zonas como el corredor industrial de FINSA, donde delincuentes operan desde tempranas horas sin que haya acciones efectivas de seguridad.
A pesar de estos episodios, el alcalde Omar Muñoz Alfaro ha minimizado los índices delictivos y responsabilizado a administraciones anteriores, lo que genera inconformidad entre vecinos que aseguran vivir bajo el temor cotidiano de la delincuencia.
En lo que va de su gestión, que suma ya diez meses, ciudadanos sostienen que no se han tomado medidas contundentes para recuperar la tranquilidad en Cuautlancingo, mientras persiste la percepción de que las autoridades municipales están rebasadas por la inseguridad.
