Ariana Palacios
Un caso sin resolver durante cuatro décadas volvió a ocupar titulares en Argentina, luego de que autoridades forenses confirmaran que los restos encontrados en mayo pasado en un terreno del barrio Coghlan, en Buenos Aires, pertenecen a Diego Fernández Lima, un futbolista de 16 años desaparecido en 1984.
El hallazgo se produjo el 20 de mayo, durante trabajos de excavación en un predio ubicado en la avenida Congreso 3742, donde hoy se levanta una obra en construcción. El lugar tuvo distintos inquilinos a lo largo de los años, entre ellos el músico Gustavo Cerati, quien residió allí entre 2001 y 2003 y recibía visitas de artistas como Charly García y Fito Páez.
Fernández Lima jugaba en el Club Atlético Excursionistas. La última vez que fue visto fue el 26 de julio de 1984, cuando salió de su casa para reunirse con un amigo. Su familia lo buscó sin descanso, aunque en su momento la policía calificó el caso como una fuga voluntaria y no inició investigaciones formales. Su padre falleció en un accidente mientras realizaba esa búsqueda.
Las pesquisas actuales señalan como principal sospechoso a Norberto Cristian Graf, entonces compañero de colegio del adolescente y hoy residente de la zona. Según testigos, ambos no mantenían una amistad cercana, aunque compartían interés por las motocicletas.
El Equipo Argentino de Antropología Forense determinó que los restos tenían lesiones provocadas por un objeto punzante, además de indicios de un intento de desmembramiento. Junto a los huesos se hallaron fragmentos de ropa, un reloj y una corbata enterrados a 60 centímetros.
Pese a que el delito ya prescribió, la familia de Fernández Lima impulsa una reforma legal que permita reabrir casos de homicidio y garantizar justicia para víctimas de crímenes antiguos.
